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Cerrajeros Urgentes
A todos en algún momento nos debe haber pasado, tenemos la necesidad de ir al baño en la noche y al salir de nuestro cuarto suena tanto la puerta que despertamos a todos los que están en la casa o en el apartamento, es muy incómodo tener que despertar a todos en la casa solo porque tenemos ganar de hacer ¡pis!
Pero no solo en esos momentos, también se torna incómodo cuando nos encontramos en la oficina y vamos atender a un cliente muy importante y lo primero que se oye antes que nuestro saludo es ese sonido tan molesto de la puerta, lo primero que pensamos es “Ay Dios que pena, que pensará ese cliente”, y por supuesto que el pensamiento siguiente es “tengo que quitarle ese sonido a la puerta”, pero siempre, como todos los trabajadores sabemos que no tenemos tiempo para nada, esa idea se va con uno de los muchos pensamientos y obligaciones del trabajo.
Pero no debes preocuparte más ni verte en la necesidad de llamar a un profesional para solucionar tu problema. Te tengo la solución a esos ruidos molestos, que no solo puedes aplicarla en tu oficina sino también en tu casa u en otro cualquier lugar que se necesite.
Consejos para que tus puertas dejen de sonar
Te tengo una serie de tips que serán el milagro para ese pesar, que te quitarán ese dolor de cabeza, de tener que cerrar la puerta poquito a poquito para no despertar a nadie o simplemente porque no quieres oír ese molesto sonido. A continuación te presentaré algunos de los consejos que son 100% efectivos:
El primero y más efectivo es el uso de aceite lubricante, existen muchas marcas de lubricantes, pero te recomiendo en este caso que sea lubricante en aerosol para que sea más fácil de aplicar el producto. En caso de no conseguir en aerosol puedes buscan un lubricante que tenga una boquilla fina, de manera que te permita aplicarlo con facilidad.
Pues bien teniendo ya el lubricante de tu preferencia aplicarás un poco del producto en las bisagras de la puerta, en ese mismo momento vas a mover la puerta y seguidamente puedes aplicar un poco más de producto de ser necesario, pero el efecto se notará casi en el mismo instante.
En caso de que el consejo anterior no haya resuelto el problema aquí te traigo otro, en este tip necesitarás un alicate, para que remuevas los pernos de la puerta.
Los pernos son la pieza que une las partes metálicas de la puerta con el marco.
Cuando ya tengas los pernos retirados procede a limpiarlos, luego de limpiarlos vas a utilizar una lija y lijaras toda la superficie del perno. Si no tienes lija en tu hogar puedes usar lana de acero, que no es más que esas esponjas metálicas que se utilizan para lavar platos.
Esto sirve para quitar todo óxido o pintura que le haya caído con el tiempo.
Luego de quitar toda impureza se le aplicará un poco de lubricante y, colocando nuevamente los pernos en su lugar, con ayuda de un pañito retiraras cualquier exceso de lubricante.
Si el problema persiste, no te preocupes te tengo otro consejo y es sencillo, solo necesitas vaselina. Abre y cierra la puerta y revisa cuál de los pernos es el que suena, al identificar de dónde proviene el ruido remueve los causantes y aplícale la vaselina en ambos lados. Vuelve a poner los pernos en su lugar y comprueba que el ruido se haya ido.

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